19 Feb 2010
Sogona contra la mutilación genital.
“Hablamos de una manera general de los problemas en las relaciones de pareja. Del matrimonio precoz, de la planificación familiar, de las enfermedades de transmisión sexual… y, al final, surge la cuestión de la mutilación sexual. Aunque no utilizamos esta palabra. Nosotros hablamos de “escisión”, que es la práctica más habitual.”
En Segou, el 92,2 por ciento de las mujeres es víctima de esta radical “circuncisión”. La cifra desciende un poco, hasta el 85 por ciento, si hablamos de Malí en general, según los últimos datos , recogidos cada cinco años.
Sogona Traoré Diarah cuenta en su español fluído y suave, que aprendió en su estancia de seis años en Cuba, que aunque la incidencia de la ablación ha descendido algo el problema se agrava en los últimos tiempos ya que cada vez se adelanta más la edad en la que se somete a las niñas a esa práctica.
“Antes se hacía en niñas de 12 hasta 15 años, cuenta, "ahora se practica en niñas casi recién nacidas, con pocas semanas, a menudo haciéndolo coincidir con la perforación de los lóbulos de las orejas. Una escisión a esa edad es más peligrosa, ya que el cuerpo es tan pequeño que no es raro que en la intervención queden afectadas las vías urinarias”. “De hecho , añade, "la relación de problemas vinculados a la ablación genital es muy extensa. Para empezar, no son excepcionales las infecciones y en especial de tétanos, dadas las escasas medidas de higiene con que se practica. También son frecuentes los problemas en las relaciones sexuales, la aparición de fistulas, “Y desde luego, siempre hay problemas en el parto. Sobre todo en el primero”, explica.
Sogona ha convertido casi en una cruzada el que las familias puedan establecer una relación de causa/efecto entre la ablación practicada a corta edad y algunos de estos problemas que se afrontan en la adolescencia o en la edad adulta. “Simplemente, no lo relacionan. No creen que su problema en el parto pueda ser la consecuencia de una acción realizada tantos años antes. ¡Si hasta encontramos médicos de formación que deciden que sus hijas sean mutiladas!”, exclama. Sogona narra el caso de la hija bebé de un funcionario de prisiones. La madre no quería mutilar a la pequeña y la abuela le brindó también su apoyo. Pero el día en que llevaron a la niña a que le perforaran las orejas el padre impuso su criterio:“No es tu madre ni tú quien decide aquí”, les dijo, “mi hija va a ser circuncidada”. Y así se hizo. "Pero la bebé empezó a tener cada vez más dificultades para orinar. Y se le hincho la vejiga, porqué retenía los líquidos”. Tuvo que ser intervenida. “Entonces el padre, en uno de los actos públicos en la comunidad, delante de todo el mundo, tomó la palabra y explicó su caso y reconoció su error.”

Además del peso de la tradición y la religion, la ablación es a menudo una cuestión de”prestigio” social, cuenta Sogona.
“Hay que tener en cuenta que la persona que practica la ablación, el “forgeron”, como se le llama, cobra 1.000 francos por intervención. Más un pollo de regalo en las comunidades rurales. Y además la compra de una pastilla de jabón, que cuesta 250 francos.” Hay que poder permitírselo, claro. En realidad el de la ablación es un buen negocio para la curandera ya que llega a practicar entre 20 y 25 intervenciones al día.
Desde la Cruz Roja en Segou, y con ayuda de la Agencia española de Cooperación Internacional al Desarrollo, la AECID, coordinan la intervención hospitalaria de las víctimas de la ablación con consecuencias más graves.
Sogona valora esta ayuda de los organismos internacionales, pero quiere asegurarse de que esta lucha va a tener continuidad para siempre. Para ello ha creado la asociación Toumasse que en la lengua bambara significa “llegó el momento”. Una especie de “basta ya”, digo. Y Sogona concede.
Conversamos durante una hora y este post es un resumen de nuestra charla. Pero solo ahora, cuando me dispongo a colgarlo, me doy cuenta de que en ningún momento hablamos de que, aparte de todos los horrores médicos que me describió y que inclusó me ilustró con algunas fotografías de espanto, la ablación es una agresión feroz al placer sexual de la mujer. Veo que enfocamos el problema desde las nefastas consecuencias médicas y una cuestión que en nuestra Europa de la supuesta igualdad sería principal en esta África de la supervivencia queda “para otro día”. ¿De nuevo la prudencia? ¿Estrategia para no llevantar ampollas excesivas? Me quedo con la duda mientras admiro el trabajo de Sogona sobre el terreno. Un trabajo social que se extiende a la radio, conferencias audiovisuales y hasta pequeñas obras de teatro que recrean casos de la vida cotidiana en Malí.
A veces acuden a las escuelas con los manuales explicativos y el material videográfico, que es bastante duro. Otras, con una especie de maniquí en la que al órgano sexual femenino se le pueden ir desmontando diversas piezas, como ocurre de forma mucho más sangrante en la vida real. Las niñas observan con ojos como platos como al maniquí se le extirpa el clítoris, o como , yendo más lejos, se le practica la escisión de labios menores o incluso mayores. O como, en el caso extremo, tras cortar, se llega a coser la bulba, dejando solo un orificio mínimo para permitir la menstruación y la micción. Esta forma extrema de ablación se denomina “infibulación" y convierte cualquier intento de penetración en un ejercicio doloroso o , directamente, imposible. Es una causa de divorcio frecuente en Malí.

18 Feb 2010
Caminos de Segou.
“Está cerca. A sólo 250 kilómetros de Bamako”, dice Pere para convencerme. Así que mientras esperamos noticias sobre la liberación de los cooperantes secuestrados me organizo para tomarme unos días por mi cuenta para viajar a Segou, a tres horas de la capital de Malí.
En esa ciudad apacible a orillas del Níger se instaló hace dos años mi amigo Pere Ros que es quien me tienta para que me desplace hasta allí para conocer un par de proyectos en los que colabora como voluntario sin sueldo.
Pere es diligente. Me escribió hace ya unos pocos dias , al informarle de que preparaba el viaje a Malí. “ No estoy en Bamako estoy en Segou. Arréglatelas como puedas pero déjate caer por aquí. Tienes que conocer a Sogona, que dirige el programa contra la ablación genital femenina y a André que lleva temas que te interesarán.”
Así que intento pactar un precio con mi taxista habitual en Bamako: ¿Cuanto a Segou , Simo? Me han dicho que no está muy lejos, a unos 250 kilometros de aquí.
“Oui…245 kilómetres”, precisa. Pas probleme. 60.000 francs.”
Me parece algo caro y trato de contrastar el precio en el mostrador anexo de la recepción del hotel que funciona como agencia para excursiones.
-“¿En cuanto saldría el viaje a Segou? Tengo entendido que no está lejos , unos 250 kilómetros si no me equivoco”, apunto.
-“245 kilómetros, monsieur”, me corrigen. “Le saldría por cincuenta mil francos más la gasolina. Un depósito lleno. En total 70.000.”
-Ups! Llamo a Pere y le digo que voy para allá en cuanto tenga un precio fijado con un taxista “moins cher.”
-Ni se te ocurra hombre. Hay tres compañías de autocares que te llevan allí por 2.500 francos. Alguno de los coches hasta tiene aire acondicionado. !Y con lo que te ahorras nos tomamos unas copas!
Pago mis 2.500 francos y me apuntan el nombre en el billete y en una lista. Al cambio son menos de cuatro euros. ¡Y por una distancia de 250 kilómetros, no está nada mal! , le comento satisfecho desde la abigarrada parada del bus a una colega por el móvil.
Un hombre de negocios que viaja solo con un maletín, ataviado con una túnica verde hasta los pies y una especie de bonete del mismo color me escucha y me dice levantando un dedo y sonriendo: “245 kilómetros”. Su español parece perfecto, pero, por dios, qué mania tienen estos malienses en corregirte todo el día. Intento tomar nota mental de esta característica, para ir documentando el carácter de la población local.
Al autocar se sube pasando lista. Amontonados pero por riguroso orden de inscripción. Como he sido el último en comprar el billete encuentro sitio en la parte de atrás, al lado de una señora opulenta que viaja con un reproductor de DVD del que no se separa, como si fuera un hijo de pocos días. Al menos el asiento del medio esta libre, pienso. Pero no. Cuando ya parece que estamos a punto de arrancar entra una última tanda de rezagados. Se llena hasta el ultimo asiento y el vigilante, cabe suponer que gracias a una propina, autoriza a varios pasajeros extra a instalarse en el pasillo y en el hueco junto a la puerta de salida trasera. Entre la señora opulenta del DVD y yo se acomoda – es un decir- otro viajero corpulento. Me acurruco junto al apoyabrazos, pero sin poder extenderme hasta el pasillo, ocupado ya por una señora sentada en uno de los bultos de ropa que transporta y un joven de piernas largas que se espatarra por el poco espacio libre. Entre una cosa y otra , la luz crepuscular se va acabando y con la oscuridad se va durmiendo todo el mundo. El señor corpulento de mi flanco izquierdo da cabezadas siempre en mi dirección y compruebo que su cabeza oronda es rasposa y un poco húmeda por el sudor. Esquivo sus lametazos de gato aún a costa de pegarme al pañuelo capilar de la señora del pasillo, resuelto a base de puntas de una tela también rasposa pero , al menos, seca. El joven de las piernas largas parece ganar terreno dónde ya no hay. Me parapeto en mi microespacio aún a costa de clavarme el apoya brazos en el costado derecho, en cada curva y también en los baches. Tengo la sensación de que la oscura humanidad me envuelve cada vez más como una selva carnal y promiscua. Si fuera una función escolar, se me va la olla por ahí, la señora del sombrero interpretaría el papel de un cactus florecido, el joven de las piernas largas aparecería disfrazado de lianas trenzadas y el corpulento viajero de mi izquierda representaría un imponente baobab. Así que opto por amodorrarme. Hacemos varias paradas en poblaciones ínfimas a pie de carretera para que alguien baje o, lo que es peor, suba. Decenas de vendedores ambulantes se acercan bajo las ventanillas para ofrecer fruta, pasteles caseros o cocacolas. Luego paramos para pasar un control policial y en otro pueblo , mucho más tarde, nos bajamos todos para la oración. Yo aprovecho para hacer recuento de extremidades y de paso estirarlas. El resto del viaje es como una sesión de papiroflexia pero en subjetivo y hasta en decúbito prono. Llegamos a Segou cuatro horas después de la salida. Pere me recibe en lo que , en tinieblas, se intuye que debe ser la estación de autocares. Una explanada polvorienta.
-"Qué tal el viaje?", pregunta.
-"Bien , bien, sin problemas", digo para resumir.
-"¿Ves como no valía la pena coger un taxi? Son 250 kilómetros, pero se hacen rápido", añade.
-"Perdona Pere pero , por suerte, son solo 245. Vamos, si no te importa.
16 Feb 2010
Prueba de vida en Bamako.
La última vez que escribía en este blog estaba en Mauritania, me disponía a emprender la que preveía una larga cobertura sobre el día a a día del secuestro de los tres cooperantes catalanes de Barcelona Acció Solidària y esperaba que esto fuera una suerte de diario del secuestro que nos llevara a una resolución relativamente corta. Luego la realidad se impuso: Se confirmó que los autores del asalto y del secuestro eran activistas vinculados a Al Qaeda en el Magreb Islámico y la pista sobre el paradero de Alicia Gámez, Roque Pascual y Albert Vilalta nos ha traído al final hasta Malí.
Han pasado dos meses y medio desde el secuestro. Diez semanas que estoy convencido que son las más duras en la vida de los tres cooperantes de la organización humanitaria. Y, sin embargo , para este equipo de la corresponsalía de TVE en Rabat, entre el caso de la activista saharaui Aminatou Haidar, que nos tuvo en vilo desde el Aaiún, las convulsiones de la prensa marroquí y su obligada marcha atrás en términos de libertad de expresión y el apretado día a día político y económico desde Marruecos, ha sido un tiempo percibido como fugaz. Como tengo una cierta deformación cinéfila me imagino estos dos momentos tan distintos del secuestro como una elipsis cinematográfica. En una escena vives, junto al resto de la caravana solidaria en Nuackchott, el impacto de enfrentarte a una acción del yihadismo creciente en el Magreb y en la escena siguiente el escenario es Bamako, la capital maliense, hasta dónde llega un nuevo vídeo, una renovada prueba de vida de los tres españoles. Pero ¿qué es una elipsis que une/separa dos meses y medio comparado con el insuperable arco aero-temporal que ideó Kubrick en “2001, una odisea del espacio” cuando el homínido lanza un hueso al aire y lo vemos transformarse en una nave espacial que orbita al ritmo de un vals de Strauss?
Se supone que nada, aunque para Vilalta, Pascual y Gámez este tiempo, vivido en las duras condiciones de su remoto paradero, en algún lugar de la inmensidad desértica de la region sahelo-sahariana, debe resultar tan inmenso como el vuelo secular del hueso de Stanley Kubrick.
Pero la evolución del caso parece , al menos, positiva. Los mediadores están acabando de hacer su trabajo y el vídeo , que pudo ser visionado por el veterano corresponsal de la Agencia France Press en Bamako, Serge Daniel, les muestra, al parecer, en buen estado y documentaría la recuperación de Albert Vilalta de sus heridas de bala en una pierna.
Me reuní con Serge Daniel en el Hotel de la Amitié en Bamako y sus explicaciones sobre el contenido del vídeo y sobre las circunstancias en las que lo visionó me parecieron plausibles. Hablamos, ya fuera de cámara, sobre cómo se podría materializar el supuesto pago del rescate, en el caso de que el dinero estuviera a punto. “De un modo o de otro , en estos casos siempre acaba habiendo una transacción económica”, me dijo. Libia, a través de la fundación que preside el hijo del presidente Gadafi, puede ser uno de los agentes claves a la hora de empujar el desenlace del caso. También ahí Daniel es prudente pero sentencioso: "He cubierto todos los secuestros que se han producido en la región en los últimos años y lo habitual es que , hasta el final, no se sabe claramente quien ha hecho qué para resolverlo.”
03 Dic 2009
Secuestro en Mauritania. La espera.
Cuarto día del sucuestro de los cooperantes catalanes de "Barcelona Acció Solidària". Y tercer día en Nouakchott del equipo de TVE llegado desde Rabat. Aterrizaje duro ya que el martes, primer día "on the field", fué una locura de rumores, desmentidos, y caos. Todas las filtraciones apuntaban a una liberación inminente de los expedicionarios. A media tarde, la rueda de prensa del embajador español aquí, Alonso Dezcállar, fue el jarro de agua fría a la euforia incipiente que empezaba a recorrer el grueso del grupo catalán. "Ni confirmación ni desmentido" sobre la localización y posible liberación. Y así hemos llegado al compás de espera de hoy. Visiones muy contrapuestas. Los medios de información locales apuestan fuerte por una complicación del caso ya que dan por casi seguro que los secuestradores - en otro momento entramos más a fondo en quienes serían- habrían conseguido sacarles del país. Los dos miembros de la caravana que se han quedado aquí se aferran al optimismo.
Estamos en el mismo hotel que ellos y nos encontramos a cada momento en el comedor, en el hall, en las escaleras. Les noto preocupados pero fuertes, aún sacudiéndose el estupor de verse en una situación que les parece casi irreal.
Los dos acumulan bastante experiencia africana y en situaciones complicadas. Preparados para todo, vamos... pero ésta les ha pillado de sorpresa. Si hay tiempo, nos paramos a intercambiar los datos que tenemos. Si estamos corriendo - lo más normal- solo un saludo apresurado de ánimos. Por mi parte, comienzo a pensar que, aún si prosperan todas las operaciones, investigaciones y ,eventualemente, negociaciones, pueden avecinarse aún algunos días aquí hasta llegar al buen desenlace que todos esperamos. Así que me propongo abrir el blog a los comentarios mauritanos aunque sean a vuela pluma y rápidos... Ok?
16 Nov 2009
La escandalosa barriga de Nadia.
Pocos embarazos han hecho correr tanta tinta en Marruecos como el de Nadia Larguet. Esta productora, comunicadora y esposa del director del Centro de Cinematografía marroquí, Noureddine Saïl, ya había ocupado la portada de la revista "Femmes du Maroc" hace tiempo, justo en el momento en que empezaba a despegar su carrera en la televisión. Pero su segunda portada, este mes, mostrando con orgullo su barriga de mujer embarazada de ocho meses ha desatado las iras de los sectores más conservadores. El diario islamista "Attajdid" expulsó su furia en un editorial cargando contra la "desnudez" de Nadia que califica de "un escándalo bajo todos los puntos de vista." Para argumentar la furibunda condena el diario islamista no duda en incluir al esposo de la comunicadora, profesor también en la universidad:
"Mas allá de presentar las definiciones filosóficas de la modernidad, como las que enseñan a los jóvenes en la universidad, dice el periódico conservador, ésta joven mujer se contenta con desnudarse ante la cámara fotográfica, llevando su audacia hasta el extremo de desafiar las constantes de nuestra sociedad."
El desafío de Nadia puede verse de esta bella portada, expresiva y natural, en los quioscos del país. Sorpresa para algunos, escándalo para los de siempre y múltiples voces de apoyo para la inminente mamá. Entre las últimas, destacaría el editorial del semanario independiente "Telquel", hilando muy fino en la réplica a los islamistas. En primer lugar la referencia a lo que se enseña en las universidades:
"No hace falta ser profesor de universidad para hablar de modernidad", razona el director de la revista. (La modernidad) puede defenderse de formas distintas y el arte no es la menor... Además, "desafiar las constantes de la sociedad" ¡es la definición misma de la modernidad! Una sociedad moderna o al menos una sociedad que camina hacia la modernidad empieza, en primer lugar, por poner en cuestión sus tradiciones. Es así y no de otra forma como avanzan las sociedades: Sacudiendo las normas establecidas que las atan al pasado. Y además, ¿ qué es una tradición sinó la expresión de una modernidad que ha envejecido? Todo lo que destaca hoy de la tradición fué, en una u otra época, una innovación que escandalizó a los conservadores".
El mismo artículo editorial considera la foto "muy púdica", en comparación con lo que se publica en la prensa occidental y destaca que no hay "ni un solo elemento erótico en la misma. Lo importante de la foto es el embarazo de la joven", añaden. "Lo que salta inmediatamente a la vista no es otra cosa que su barriga redonda, de una vida incipiente. Y eso, el "eructante" editorial de "Attajdid" no lo menciona ni una sola vez".
El editorial de "Telquel" culmina con una reflexión inapelable: "Los que encuentran esta imagen "perversa" son los verdaderos perversos puesto que ven el sexo dónde no está. Y ahí está, sin embargo, el corazón de la contradicción islamista: cuanto más busquen poner velos, ocultar, negar el cuerpo de la mujer más la erotizan...son ellos y no los partidarios de la modernidad quienes relegan a la mujer a la categoría de objeto sexual."
He citado mucho en esta entrada, en primer lugar, porqué siempre encuentro estimulante reflejar las voces de una sociedad en transformación. Y la marroquí, con todas sus contradicciones y vaivenes, ciertamente lo es. Pero también porqué a menudo tengo la sensación que las posiciones de progreso que pugnan por agrandar sus espacios en Marruecos no obtienen el eco que merecen en la mirada "europea". O en la mirada "de Occidente" en general. Las reflexiones de Ahmed R. Benchemsi, el director y editorialista de "Telquel", son las que hacen suyas una parte significativa de la sociedad marroquí. Con harta frecuencia destacamos en nuestro trabajo periodístico casos y situaciones lacerantes. Será una verdad de perogrullo, pero hoy toca reiterarla: El de Marruecos no es un pensamiento único y retrógrado. Hay un Marruecos de progreso que mira al futuro y rechaza, con la misma firmeza con que se haría desde la civilizada Europa, las posiciones integristas, cerriles o salvajes. Por trasladarlo a algunos casos expuestos en este blog, reiteremos que cuando un jeque quiere desposar a una niña de nueve años, la mayoría de éste país se indigna y lo rechaza. Cuando un marido desobedecido arroja gasolina a su esposa y la convierte en una pira humana se ve como lo que es: un crimen, una salvajada. Y así caso por caso. A menudo tengo la sensación de que tendemos a una visión en exceso en blanco y negro sobre Marruecos y , en general, sobre el mundo árabe. Por eso la "escandalosa" barriga de Nadia Larguet sirve, una vez más, para enriquecer el debate. Sobre un país donde el peso de la tradición es enorme, pero también sobre un país en el que las voces de modernidad consiguen, pese a todo, hacerse oír e incluso a veces resonar con fuerza.
15 Oct 2009
Sanna, quemada por su esposo.

Hay mucho sufrimiento acumulado en el rostro de Sanna. Las cicatrices de las quemaduras empiezan en el lado izquierdo de su boca y le provocan un rictus doliente. Luego las heridas descienden por todo el cuerpo y por el brazo lacerado. Los ojos le quedaron en apariencia intactos aunque, en realidad, su mirada conserva ahora tanta pena que se podría decir que salieron perdiendo como lo que más.
Y ahora , con permiso, me pongo a describir los hechos más friamente. No me gusta hacer pretendida literatura a costa del dolor ajeno. Si me permito compartir de entrada estas sensaciones es porqué sé que la única foto que me ha dado tiempo de tomarle a Sanaa, con la cámara del móvil además, no refleja con fuerza suficiente la fragilidad de esta mujer menuda y vulnerable. Sanna Anmoun, marroquí bereber, aún en la veintena , aunque aparenta algo más, supongo que por el tipo de vida que le ha caído en suerte llevar, acaba de llegar a la capital desde Agadir, al sur de Marruecos. Se ha unido al grupo de mujeres maltratadas que salen a la calle para decir con gritos y pancartas “Basta, ni una más”. Frente al ministerio de Justicia en Rabat nos cuenta como un día, hace ya seis años, se atrevió a desobedecer una indicación de su marido para sentarse en la mesa. Fué un minúsculo acto de autonomía personal. Pero desató la ira del cónyuge, “un islamista integrista”, me dice una compañera de la víctima. El testimonio de Sanna , en darisha, el dialecto árabe marroquí, es sobrecogedor. Mehdi, el nuevo administrativo y productor de la corresponsalía, nos lo transcribe lo más literal posible:
“No escuchas mis órdenes", me dijo. Y me empezó a golpear fuerte. Primero con la mano y luego con un cable eléctrico. Me dejó encerrada, bajo llave, en nuestro dormitorio. Eso fue a la hora del desayuno. Cuando volvió por la tarde traía una botella con líquido inflamable y me lo vació encima, en la cara y en el cuerpo. Al poco, le prendió fuego. Empecé a gritar para pedir socorro y a llorar. Tenía el cuerpo en llamas. Él se asustó y fué a buscar un cubo de agua para sofocar las llamas. Luego llegaron sus padres y me llevaron al hospital. “
Los médicos certificaron la gravedad de las heridas. Y agárrense que viene otra buena: Sanna pidió el divorcio y el juez se lo denegó “por falta de un motivo razonado”. Ahora vuelve estar embarazada.

Las fotos que exhiben en las pancartas las mujeres manifestantes son tanto una colección de horrores como un dramático recordatorio de que el de Sanna no es, ni mucho menos, un caso excepcional.
Fouzia Assouli, presidenta de la LDDF (La ligue Démocratique pour les Droits des Femmes), explica que no hay en Marruecos una ley específica para combatir la violencia de género. Se sabe que hay un proyecto legal en gestación, encargado al Ministerio de Desarrollo Social. Pero hace ya dos años de eso y no parece que nadie lo identifique como una prioridad. Fouzia afirma que “hay voluntad política , pero no vemos respuestas concretas. Y cada día hay más agresiones contra mujeres. Aquí hay muchas mujeres golpeadas, mujeres torturadas, mujeres asesinadas. Hace poco una estudiante de doctorado fué asesinada en la misma aula de Facultad por otro universitario. Y no hay respuestas".
Tampoco cifras fiables del número de agresiones. La demanda inmediata es que , en ausencia de una ley integral, los jueces , al menos, apliquen las distintas leyes que protegen a la mujer en el Código de Familia. El nuevo código, la “mudawana”, recoge ciertamente principios de igualdad y derechos de la mujer. El problema es que , casi seis años después de su promulgación, se continúa aplicando de forma desesperadamente arbitraria y lenta en una sociedad tradicional, conservadora y machista.
Mientras las mujeres se concentraban frente al Ministerio de Justicia, dentro comenzaba la primera sesión de un seminario sobre violencia de género de dos días de duración. Sobre la mesa, las políticas públicas, las coordinación entre las instituciones especializadas y el papel de la cooperación internacional en la lucha contra la violencia sexista. Juan Carlos Campo, el Secretario de Justicia español recordaba, junto a la gente de la AECID, la agencia de cooperación española, que los programas para cambiar esa realidad vergonzante son a largo plazo. Una “visión integral” en todos los planos, sanitario, asistencia, formativo y legislativo.
O sea, como conclusion primera: Hay voluntad política. Y segunda: Las urgencies se diagnostican de forma muy distinta desde el lado de las víctimas y desde el lado de las instituciones.
Nota final:
Fouzia Assouli, la president de la LDDF, me pide si podemos hacer un llamamiento para proporcionar a Sanna una intervención de cirugía reconstructiva. Queda hecho. Ojalá alguien con medios o contactos vea en España este post y haya alguna respuesta. Puede ser a través del blog.
Y dejo datos de Fouzia, en la Liga Democrática para los derechos de las Mujeres :
lddfmaroc@menara.ma
assoulifouzia@yahoo.fr
Site Web: www.lddf.ma
tel 00212.522.297869.
fax: 00212.522203746.
12 Oct 2009
Retrato del caricaturista

Este es el retrato de un hombre libre. Khalid Gueddar, 34 años, es el caricaturista del diario marroquíAkhbar Al Youm, cerrado por el Ministerio del Interior por haber publicado en su portada una caricatura en la que aparece elpríncipe Mulay Ismail, primo del Rey de Marruecos,Mohamed VI. El dibujo, asegura Khalid, le fué encargado por el director del periódico para acompañar un extenso reportaje sobre la boda del príncipe. "Una caricatura amable", le pidieron. Y es la que presentó: El príncipe, con la bandera marroquí de fondo, saludando con un gesto tradicional. Pero las autoridades marroquíes lanzaron su artillería pesada. Acusaron al diario de presentar al príncipe saludando al estilo nazi. Y la estrella de cinco puntas verde de la bandera marroquí la vieron transformada, al aparecer incompleta, en una estrella de David , el símbolo judío. Todo alusiones, interpretaron las autoridades, a la flamante esposa del príncipe, de origen alemán. Director del periódico y caricaturista fueron acusados de "ultraje a la bandera", la polémica edición del diario fué secuestrada y luego cerraron el periódico. "Nos han hecho muchas acusaciones, pero ninguna que se pueda justificar", me dice Khalid, con una serenidad sorprendente, como si no estuviera en el ojo del huracán y con la maquinaria aplastante del poder en marcha en su dirección. " No hay nada concreto", añade, "así que yo me imagino que lo que de verdad les ha molestado es ver al príncipe representado en una caricatura y por tanto haber traspasado una "línea roja", la de la família real" .

Khalid no esconde una visión muy crítica del estado de la libertad de prensa en Marruecos: "Cada día hay más "líneas rojas".A pesar de que con la llegada al trono del actual rey se pensó que llegaban las libertades, tengo la sensación de que vamos a peor. Jamás, en la época de Hassan II , se cerró un diario de forma tan arbitraria."
Khalid y el director de Akhbar Al Youm comparecen este lunes ante el Tribunal de primera Instancia , en Casablanca. Se enfrentan a penas que pueden ser de cárcel y se apunta a una multa millonaria que rondaría los 270.000 euros. De nuevo me sorprende la calma, casi zen, del caricaturista: "No tengo ningún miedo. Yo tengo respeto por el príncipe, el mismo que por toda la familia real. Lo único que hago, cada día, es expresarme. No pienso en si una caricatura va a gustar o disgustar, o siquiera si va a poder ser publicada. Lo importante para mí es hacerla". Y su obra habla por si misma. Todos los temas que han sacudido últimamente a la opinión pública en Marruecos, por polémicos y conflictivos que sean, han sido plasmados satíricamanente, con agudeza implacable, en sus dibujos: La escasa participación electoral;El grupo Mali, que convocó una acción para romper el ayuno en Ramadán, reclamando el derecho individual o seguir la ortodoxia religiosa o a no hacerlo ( la media docena de participantes fueron reprimidos con un despliegue policial elefantiásico. El diario El Mundo tituló la noticia de forma impagable: "Cien policías contra diez bocadillos". Khalid prefirió simbolizar la situación presentando al grupo "rebelde" rodeado de talibanes). Y así , día a día , hasta que la ira censora le ha alcanzado.

No puedo evitar preguntarle como consigue enfrentar tanta presión con esta calma, al menos aparente. Y ahí sus ojos grises aparecen más claros que nunca: "Porqué creo en lo que hago. Un día me pueden condenar a prisión o a muerte. Pues moriría orgulloso, porqué hago lo que creo que tengo que hacer. Yo creo en la libertad de expresión". Y, sin necesidad de evidenciar de forma más enfática lo que demuestra día a día con sus caricaturas, me muestra la última, recién hecha. "Estaba pensando en dar una respuesta a todo lo que esta pasando. Una respuesta en caricatura, claro. Y esta mañana me he despertado a las seis con esta idea". La caricatura muestra a una amordazada libertad de prensa a punto de ser ahorcada en una soga en forma de estrella de cinco puntas y con el príncipe presto a dar la orden de ejecución. Decididamente un irreductible hombre libre este Khalid.
21 Sep 2009
Melodías para Ghana
Si hoy es lunes esto es Tánger. Seguimos aquí buscando nuevos datos sobre las víctimas de la patera que se hundió el sábado en el estrecho. Pero no quiero dejar de colgar hoy este post, aunque sin tiempo de buscar las fotos. Las cuelgo mañana. Pero hoy se emite el reportaje rodado en Ghana y prometí a algunos "presuntos implicados" que avisaria a través del blog.
Creo que todo eso se nota en el producto final, un disco grabado en el país africano por un coro de niñas que hicieron de este proyecto su mayor ilusión durante muchos meses. Y, por supuesto, se nota el ulterior trabajo de post-producción en Madrid, dirigido por esa fuerza de la naturaleza que responde al nombre de Inma Serrano, la cantante y compositora. Un producto mimado y fresco al mismo tiempo. Es decir, pensado para que lo disfruten quienes lo hayan comprado, en principio, solo por la idea solidaria: Construir, con los beneficios del disco, una escuela en el centro de Ghana para los que la organización no gubernamental SED (Solidaridad Educación y Desarrollo) ya dispone de un terreno. Esa es la idea.
El equipo de TVE en Rabat nos dejamos tentar por Inma Serrano y por la embajadora de España en Ghana, Julia Olmo, que apoyó la iniciativa desde el primer momento, para documentar sobre el terreno la grabación del disco y recoger la visita de cuatro de los cantautores españoles que prestaron sus canciones pará que fueran interpretadas por las pequeñas artistas. Nos encontramos todos en Accra, la capital ghanesa, con la embajada española como centro de operaciones. Allí estaban ya Víctor Manuel, Tontxu, Caco Senante y , por supuesto, la Serrano. Esa misma noche los cuatro ofrecieron un concierto impagable en el jardín de la embajada. Cada uno cantó la canción cedida al coro de niñas. Caco su salsero "Mojo Picón", Tontxu atacó "Somos de colores" ante la cincuentena de invitados con la misma convicción que si lo hiciera ante un estadio a rebosar. Y Víctor Manuel le puso también garra a su clásico "Solo pienso en ti". Inma agradeció la presencia de todo el mundo en Accra con su inglés dislocadoy luego hubo varios duetos y tercetos de excepción.
Esos apretados días de Ghana los hemos condensado en 13 minutos en el reportaje "Ghana, cantar por el futuro", que emite este lunes 21 el Canal 24 horas de TVE a las 19, 20 , hora aproximada. Mañana redondeo esta "entrada" inacabada.
18 Sep 2009
Andalucía en Marruecos. ¡QUÉ ARTE!
Déjenme que empiece en serio y anuncio que hay chiste de colofón.
13 Sep 2009
El Ramadán de los parados
Es el mismo mes de Ramadán para todos, se supone, pero en cada país islámico se celebra con matices distintos. El mes del ayuno, vivido desde Marruecos, proporciona a menudo al extranjero la sensación de estar en Matrix. Y no sólo por el ritmo ralentizado en el que todo se desenvuelve. También porque Ramadán, más allá de los ritos y tradiciones propias, es como otro mundo paralelo. Síntesis perfecta del modo de vivir "a la marroquí", espiritualidad sentida y también de escaparate, virtudes públicas, vicios privados. Lo de todo el año, pero corregido y aumentado a cámara lenta durante el día y como una explosión de vida, hasta la madrugada, tras la caída del sol.
Hay musulmanes que lo disfrutan como unas semanas en las que se renuevan las relaciones familiares y se vive la espiritualidad con mayor hondura. Otros cuentan los días para que termine, viajan al extranjero para aliviarse de la enorme presión social o aplican el clásico "hecha la ley hecha la trampa" . Eso sí con la mayor de las discreciones. Como siempre.

En este mes en el que todo parece a punto de detenerse, o casi, llaman aún más la atención las manifestaciones y las concentraciones frente al parlamento de Rabat que organizan diariamente los licenciados universitarios en paro. Diplomados en las carreras más diversas, hay ahí especialistas en informática, farmacia, literatura hispánica, francesa o árabe o ingeniería nuclear. Son el gran patrimonio intelectual de Marruecos, pero no tienen trabajo. Parados de larga duración a los que se les prometió acceso directo a la función pública una vez licenciados y que se encuentran ahora sin plaza y sin opciones. Algunos llevan años en esta situación y se les nota en sus miradas con un punto de desesperación.
A menudo dan salida a su rabia contenida por el hecho de que han visto cómo, una y otra vez, les han adelantado en el acceso al mundo laboral otros aspirantes menos preparados pero con mayores conexiones familiares o amistosas en la administración. O también los que han pagado más para que se les conceda la plaza. "Rien, rien. C'est le Maroc", me respondió una vez uno de los manifestantes cuando le pregunté qué le pasaba, sin apartar las manos de la cara, como a punto de echarse a llorar.

Estos días han decidido que celebran su primera comida del día, el "Ftour", en público, concentrados frente al parlamento, en la principal avenida de la capital. El "ftour" es uno de los grandes momentos del día en Ramadán, el tiempo de la ruptura del ayuno, con la caída de la tarde. Un momento familiar, o de reunión de amigos. Pero los diplomados en paro lo han convertido en un gesto de protesta de alto contenido simbólico: "Ni siquiera en Ramadán, ni aún en el momento más esperado del día, vamos a dejar de exigir un puesto de trabajo. Por nuestro trabajo, por la necesidad de nuestras familias... pero también por dignidad", dicen.
El Ramadán de los parados es silencioso, fraternal y, básicamente, solidario. En otros momentos del año sus manifestaciones suelen culminar en cargas policiales, en detenciones e incluso con heridos. Ahora , terminan el ftour y coincide con el momento de recogimiento de la oración. Trabajo... aún no tienen. Dignidad, toda.

