El gran reto de Pedrosa
Provocó un 'tsunami' de comentarios (unos positivos y otros, no tanto) cuando anunció su cambio de neumáticos sin haber finalizado la temporada. Fue en el GP de San Marino. En el de Indianápolis, corrió con los Bridgestone por primera vez: acabó en octava posición. En la siguiente carrera, Japón, ya se subió al tercer cajón del podio. Y en su cuarto Gran Premio con las gomas japonesa ya ha logrado una 'pole'.
Dani Pedrosa puede hacer un buen balance de este tiempo con Bridgestone. Su objetivo no era otro que mejorar, ya que consideraba que Michelin había perdido su punta de competitividad. Por ahora, los objetivos están cumpliéndose.
Es cierto que el año que viene todos los pilotos de la categoría reina calzarán Bridgestone. La ventaja de Pedrosa respecto a los pilotos que aún visten las gomas francesas será su experiencia en estas cinco últimas carreras del año. Vamos, que ha hecho como una mínima pre-temporada.
Pedrosa sabe que el próximo año se le exigirá desde HRC ser campeón del mundo de MotoGP. Toda la presión del mundo caerá sobre sus hombros. Su mánager, Alberto Puig, ya ha avisado de las consecuencias: "Si Dani no gana el título, le puede pasar lo que a Hayden. Que Honda nos nos renueve".
Esa presión es un lastre y actúa como una espada de Damocles. Pero todo piloto campeón debe aprender a vivir con ella.
Francia nos sienta tan bien
Dani Pedrosa tiene una virtud: no se preocupa por las cosas que no tienen remedio. Y eso es un don porque te hace ahorrar muchas energías. Y cuando eres un deportista de élite, necesitas retener cada gota de reserva energética. Por eso estos días en le Mans, Dani restaba importancia a no disponer aún del motor de vávulas neumáticas. Les decía a los periodistas que ellos estaban más interesados en el motor que él.
Dani, perfeccionista donde los haya, sólo correrá con ese nuevo motor cuando HRC le asegure que es totalmente fiable. No se va a arriesgar a hacer experimentos. Y aunque a su moto le falta aún una pizca de potencia, la verdad es que Pedrosa sabe exprimir el material que tiene al máximo.
Este viernes lo ha vuelto a demostrar superando a todos sus rivales tanto en la sesión matinal como en la vespertina. Y aún le quedan dos entrenamientos completos para seguir mejorando la puesta a punto de su moto.
El trazado de Le Mans le sienta muy bien a Dani. Con sus constantes cambios de dirección y fuertes aceleraciones y frenadas, se adapta perfectamente al estilo del español, un auténtico tiralíneas.
Tampoco se les ha dado nada mal la jornada a Álvaro Bautista y Sergio Gadea, ambos con el mejor crono del día. A ver si podemos repetir el triplete histórico de de 2003, cuando los españoles ganaron en las tres categorías. En aquel entonces, los héroes fueron Sete Gibernau, Toni Elías y Dani Pedrosa.


